Cruje Cambiemos y peligra el gobierno. La situación general en el país es crítica y los radicales saben que la candidatura de Macri es una mochila de plomo. Por eso, se multiplican voces que piden correr al presidente y buscar una formula mas competitiva para ganarle a Cristina Kirchner que crece sostenidamente en las encuestas. En esa línea se expresó el gobernador de Mendoza y presidente de la UCR, Alfredo Cornejo ayer en el encuentro organizado por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos (AMCHAM) y provocó un revuelo en la cúpula de Cambiemos.

«No hay que descartar» que Mauricio Macri no se presente a la reelección ya que «tenemos que estar abiertos a todas las posibilidades, todas» para evitar una derrota electoral. E incluso pidió «reformular» Cambiemos y darle lugar a un candidato de su partido en las PASO, había disparado el mendocino en el Hotel Alvear.


Tras sus dichos, la mesa política de Cambiemos mantuvo una reunión de urgencia en la Rosada en la que salvo Mauricio Macri participaron los principales referentes del oficialismo. Las tensiones internas dentro del armado oficialista estuvieron al rojo vivo y, con todo, se intentó trazar estrategias a pocos días de la Convención Nacional de la UCR y a poco más de un mes del cierre de listas por las elecciones nacionales.

En el gobierno evaluaron que sus declaraciones esmerilaron la figura presidencial y más en una jornada en la que el oficialismo había logrado la sanción de la Ley de Financiamiento Político, un número de inflación menor al temido 4% y poner a la Corte Suprema «como garante de la impunidad» luego de la resolución que pospusiera el primer juicio por corrupción contra Cristina Kirchner.

Fue así que a las 17.22 ingresó por explanada Rivadavia la gobernadora María Eugenia Vidal y luego fueron llegando seguidamente el alcalde porteño Horacio Rodríguez Larreta, el propio Cornejo y, por último, el jujeño Gerardo Morales. Los asistentes subieron al primer piso hacia el despacho de Marcos Peña, que los recibió junto al ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

«Hablaron sobre los dichos de Alfredo, que hay que ampliar Cambiemos, convocar a algunos gobernadores y otros dirigentes. Ellos dijeron estar de acuerdo en el diagnóstico y no con las formas», al hacer referencia a la iracundia del mendocino, contaron allegados a Cornejo. Lo cierto es que los dichos del titular de la UCR no cayeron bien en el macrismo.

«Es raro, no sabemos qué busca. Quizás lo haya dicho en la reunión», comenzaron fuentes allegadas a Vidal.

La reunión se extendió durante poco más de dos horas, algo inusual los días miércoles, en los que la actividad en el palacio de gobierno se ve restringida ya que Mauricio Macri atiende en sus oficinas de la Residencia de Olivos. En el oficialismo intentaron bajarle el tono al encuentro. «Fue la reunión política que hacen cada 15 o 20 días. Habían cenado semanas atrás», arguyeron. Empero, la convocatoria de ayer sorprendió luego de las fuertes declaraciones del mandatario mendocino.

En el gobierno no ocultan que va a haber tensión en la Convención Radical del 27 de mayo en Parque Norte, pero desestiman que se rompa Cambiemos. «Estoy seguro que van a confirmar su adhesión», había dicho días atrás un importante funcionario. Los radicales, por su parte, declaran que quieren ampliar los márgenes de la coalición, algo que el PRO rechaza. Pero en su mitín buscarán dejar planteado en las conclusiones que habilitarán «nuevas alianzas» para evitar un quiebre en el partido de aquellos que aspiran a seguir la candidatura de Roberto Lavagna.