Hoy fue noticia que el juez Claudio Bonadio volvió a cargar contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
En esta oportunidad procesó a la ex mandataria con prisión preventiva por la causa del Gas Licuado.

Bonadio procesó, además de a Cristina, nuevamente a De Vido y Baratta, al extitular de Enargas, Walter Fagyas, al exsecretario de Energía, Daniel Cameron y el empresario Roberto Dromi –ex ministro durante la gestión de Carlos Menem- y su hijo. El procesamiento incluye ex directivos de YPF y Enarsa.

En esta ocasión la procesó por "cohecho pasivo, o defraudación contra la administración pública, por administración fraudulenta, ambos en calidad de coautora, los cuales concurren en forma real" con los cargos por los cuales ya se la procesó en "cuadernos".

La medida se tomó con prisión preventiva y Bonadio insistió en pedir el desafuero al Senado de la Nación.

"La medida se hará efectiva cuando se apruebe su desafuero o bien cuando cesen sus fueros", sostuvo en la resolución de casi 400 páginas.

La particularidad es que en esta causa también está procesado por falso testimonio al autor de la pericia clave que gatilló la detención, previo desafuero como diputado, de De Vido. El perito David Cohen fue embargado por un millón de pesos y le prohibieron la salida del país.

Cohen fue procesado por el juez Sebastián Ramos, acusa de falsear una pericia, aportando falsa información, e incluso plagiada, de trabajos universitarios.

Además se quitó como prueba la declaración de noviembre 2018 del falso abogado Marcelo D'Alessio que estaba en el cuerpo 22 del expediente. Pero se valoró su hipótesis de que la corrupción estaba en mayores costos marítimos a través de distintos contratos que se hicieron.
Ese fue uno de los argumentos de D'Alessio que dijo que había recibido un anónimo con documentación "en su estudio jurídico". 

Fuente:Ambito Financiero / Gabriel Morini