La decisión del director gerente interino del FMI, David Lipton, quien anunció que el programa con el país estará en suspenso durante algún tiempo tendrá impactos secundarios sobre el plan financiero del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y el Banco Mundial para con Argentina.

Los desembolsos en cuestión para este año llegan a 4.500 millones de dólares y el año próximo otro 3.000 millones del BID y el Banco Mundial. No obstante, durante este sólo llegó una fracción y el panorama es complicado para el año próximo, con lo cual el próximo gobierno debe mostrarse solvencia y garantía para que la delicada situación financiera del país no se profundice.

La decisión de ambos organismos internacionales se supedita tanto al anuncio del FMI como también a la baja de la calificación de deuda que sufrió la Argentina. El problema es de orden técnico pero también guarda relación con la coyuntura política.

Hay que recalcar que el suspenso establecido por el FMI sobre su programa financiero de Argentina tiene que ver con que el país atraviese la incertidumbre política producto de las elecciones del 27 de octubre y la severa crisis económica en que se metió bajo la administración Macri.

Además, detrás de la decisión de Lipton se encuentra la influencia del gobierno norteamericano. Por lo tanto, ya sea para en el BID como en el Banco Mundial, la posición de Donald Trump será decisiva. Sin el apoyo de Estados Unidos, las posibilidades de que ambos organismo apruebe préstamos a favor de la Argentina son casi nulas.

 

Fuente:Política Argentina