Como es su costumbre, luego de la charla que brindó en la UMET, la vicepresidenta Cristina Kirchner salió a la calle a hablar con la militancia. Allí, convocó a "discutir y debatir con respeto" de cara a las elecciones generales del 22 de octubre, y advirtió que "muerta o presa, no me van a callar nunca", en un claro mensaje al Poder Judicial que reactivó esta semana dos causas en su contra y no avanza con la investigación del intento de asesinato del que fue víctima hace poco más de un año.

"Hay que militar fuerte. Explicar, hablar y no enojarse con nadie. No criticarle a nadie el voto. Discutir y debatir con respeto", pidió Cristina a la militancia congregada en la puerta de la UMET, donde presentó la reedición de un libro de conversaciones entre el expresidente Néstor Kirchner y el académico Torcuato Di Tella.

La titular del Senado recordó que quizás haya sido la dirigente "más atacada o denostada siendo Presidenta, con tapas injuriosas o injuriantes, siempre". Sin embargo, advirtió: "Créanme: los que pensaron o piensan todavía que me van a quebrar, no me conocen... No me conocen".

"Muerta o presa, no me importa, pero no me voy a callar nunca. Sépanlo, sépanlo", concluyó Cristina.