El Registro Civil y Capacidad de las Personas de San Miguel de Tucumán le restituyó la identidad al nieto recuperado 128, que fue identificado por Abuelas de Plaza de Mayo en agosto pasado.

Tras estudios de ADN con quienes finalmente son sus familiares de sangre, se constató que el hombre de 42 años es hijo de Rosario del Carmen Ramos, secuestrada y desaparecida en 1976 en la provincia de Tucumán, y su nombre es Marcos Ramos.

Carolina Bidegorry, directora del Registro Civil, afirmó que la restitución de identidad a Marcos fue tras un largo proceso en el que se trabajó en conjunto con la Justicia Federal para hallar “acta original” de nacimiento.

Marcos había sido anotado por su madre en 1976, por lo que ahora lleva el nombre que le puso ella tal como figura en el acta de nacimiento original.

A partir de la restitución de la identidad solicitada por el hombre, las autoridades provinciales y federales procederán a reformar toda la documentación, tanto pública como privada, en base a la identidad recuperada.

Patricio Rovira, secretario de Fiscalía de la Unidad de Derechos Humanos de Procuración General de la Nación, contó que el proceso de identificación comenzó a partir de dos denuncias en el 2015: una de ellas anónima y otra de su hermano.

En 2013 se recibió una denuncia en el Fondo Permanente de Recompensas, del Ministerio de Justicia de la Nación, con información que señalaba a un joven como hijo de desaparecidos, apropiado por una persona imputada por crímenes de lesa humanidad en Tucumán.

“Se hizo una extracción de sangre, y por cuestiones de compatibilidad para definir la información, recién en agosto de este año los resultados fueron positivos convirtiéndose Marcos Ramos en el nieto 128”, indicó Rovira.

Marcos vivió con su identidad cambiada tras haber sido secuestrado a los cinco meses de vida, había revelado la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, cuando anunció la recuperación de hombre el 3 de agosto pasado.

El hombre de 42 años que recuperó su libertad tiene dos hermanos: Ismael y Camilo, quienes buscaron a Marcos desde hace más de diez años.

Marcos es el segundo nieto restituido en Tucumán, donde en los últimos años se descubrieron fosas comunes en las que se identificó a más de un centenar de desaparecidos y se comprobó la existencia de un capítulo local del plan sistemático de apropiación de niños.

Rovira consideró que la restitución de la identidad a Marcos “es muy importante para las causas de lesa humanidad” para que sigan avanzando en pos de obtenerse Justicia por aquellos crímenes que no terminan.

“Es una muestra acabada de lo que fue el terrorismo de Estado en la provincia. Hoy hay varios casos que se están investigando, es un proceso largo, pero hay varias hipótesis que pueden prosperar, esperamos que con resultados positivos como este”, dijo Rovira al diario La Gaceta.

A partir de la restitución de identidad de Marcos, un equipo de la Fiscalía trabaja en coordinación con la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI), el Banco Genético, Unidad de Apropiación en Buenos Aires y la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia, en la contención de Marcos con resultados positivos en la reinserción en la sociedad.

Rosario del Carmen Ramos, a quien su familia apodaba “Charo”, nació el 6 de octubre de 1948 en El Diamante, Santiago del Estero.

En Tucumán se casó con Ismael Amado Suleiman, con quien tuvo sus dos primeros hijos, Camilo e Ismael. Era militante del PRT.

Luego de separarse de su marido, fue secuestrada en 1976 en San José; en noviembre de ese año, las Fuerzas Armadas realizaron operativos ilegales y secuestraron a la mujer, a Marcos y a Ismael.

Los niños fueron llevados a una casa en Tafí Viejo y esa fue la última vez que los familiares supieron de Marcos; de Rosario, al día de hoy, no se sabe nada.

Fuente: La capital