La historia de Lorena Pastén es por demás dramática, pero sirve para mostrar dos cosas: el valor de madre y la falta de sensibilidad del sistema y del Estado.

Tiene un hijo con epilepsia refractaria que lo mantiene casi en estado vegetativo, la medicación es extremadamente costosa pero se la provee la obra social, aunque la cobertura no siempre se realiza dentro del tiempo en que el paciente lo necesita.

Braiam necesita una habitación especial que debe estar siempre climatizada. Después de mucho tiempo, con ayuda del municipio de Pocito y de Desarrollo Humano, lograron terminarla. Con esta necesidad de que la habitación esté climatizada viene otro tema: Braiam es un paciente electrodependiente. Sin embargo la preocupación de Lorena es cómo pagar la última boleta de la luz que le llegó con un importe de 3.700 pesos.

Los dramas parecen ser acumulativos en la vida de Lorena. Dedicarse todo el día a cuidar a su hijo implica que no puede trabajar, razón por la cual una pensión debiera ser un paliativo. Aquí es donde aparece la insensibilidad del sistema: hace 11 meses le suspendieron la pensión por discapacidad que percibía Braiam. En ese momento el importe que recibía era de 6 mil pesos.

Hace tiempo que los problemas de Lorena se canalizan a través de la Defensoría Oficial N° 5 y recibía ayuda de una Asistente Social que de manera voluntaria ayudaba en los trámites, pero desde hace un tiempo esto no ocurre. No obstante Lorena no se enoja y agradece la colaboración desinteresada de la profesional, aunque el hecho de que ella ya no esté ayudándola se haya traducido en que un expediente por curatela prescribió. El trámite era necesario porque Braiam actualmente tiene 22 años.

Fue una abogada la que se puso a disposición de ella y empezó a desempolvar expedientes y trámites, lo que le permitió avanzar con la finalización de la habitación de Braiam, pero ahora resta lo más importante: recuperar la pensión que el chico recibe.

El drama en la salud de Lorena

Lorena no solo debe luchar a diario con la enfermedad de su hijo, quien llegó a tener 200 convulsiones diarias. A esto debe sumarle que hace un tiempo le diagnosticaron cáncer en ju riñón y hace poco más de un mes le sacaron el riñón.

Fuente: http://www.eldedoenlallaga.com.ar