El empresario cárnico Alberto Samid avaló la suspensión de las exportaciones de carne por 30 días y la instalación de cupos exportadores a partir de la producción vacuna que “sobra” de la cantidad necesaria para cubrir el mercado interno.

“La medida es muy buena. Estábamos destruyendo nuestra fábrica de ganado. Estábamos vendiendo las vacas muy jóvenes a los chinos, y tienen cinco o seis parición más”, aseguró Samid, quien recomendó mantener a las “vacas madre” hasta que sean “conserva”.

Para el empresario frigorífico los productores rurales argentinos “no pueden vender lo que no tienen” y deberían reducir la cantidad de carne exportada. “No podemos vender 1 millón de toneladas, tenemos que vender 500.000 toneladas, sino le sacamos la mesa a los argentinos. Es una medida muy importante del Gobierno”, señaló.

Samid no solo avaló la suspensión de los envíos al exterior, sino que también se expresó a favor de instalar cupos de exportación. “Es vender lo que nos sobra. Primero estamos nosotros, la mesa de los argentinos, y lo que nos sobra lo exportamos. Pero los exportador dicen lo contrario: ‘Vendamos todo lo que podamos afuera y el resto que lo coman los argentinos'”.

El empresario aseguró que hay un grupo pequeño de ocho frigoríficos exportadores que se benefician con ingresos en dólares. “La mayoría de los frigoríficos son consumeros”, definió, y dijo históricamente se exportaba entre 6% y 7% y desde el gobierno de Mauricio Macri se llegó al 30%. “No podemos exportar lo que no tenemos, y por eso todos los días sube (el precio) de la hacienda, es oferta y demanda”, aseguró en diálogo con radio Del Plata.

Samid afirmó que el problema con la suba de la carne es el efecto contagio en otros productos. “En nuestro país cuando sube la carne, sube todo. En cambio, cuando sube otro alimento, y esto pasa hace 50 años, como la yerba, el azúcar o el aceite, quedan ahí. Pero la carne arrastra todo: al cerdo, pollo, al almacén. Por eso a los argentinos no les alcanza la plata para comer, nunca hubo tanta diferencia entre lo que gana un asalariados y lo que vale la comida”.

“No sé si bajará (el precio), porque se juega a la política. Al bajar la presión de los chicos que se quieren llevar toda la carne, automáticamente como en la vida todo es oferta y demanda, tiene bajar. Si baja la carne, tienen que bajar todos los alimentos”, sostuvo, aunque dudó del impacto de la semana de lockout que anunció la Comisión de Enlace. “No van a quedar mandar hacienda, veremos qué pasa”, indicó.

Por último, Samid aseguró que con los cupos de exportación a los frigoríficos y ganaderos “también les va a ir bien” y “los argentinos van a poder comer carne una vez por semana, hoy no puede comer nada”.