Por un momento, desde el Gobierno dejaron de culpar de todos los males al kirchnerismo, para apuntar sus dardos contra Elisa Carrió. Tanto, que a partir de sus duras críticas contra el protocolo de Patricia Bullrich sobre el blanqueo del ‘gatillo fácil’, ahora responsabilizan a la diputada por la no llegada de inversiones al país.

Según revela hoy Marcelo Bonelli en su columna en el diario Clarín, la fuerte división con Carrió agrega interrogantes, porque a Mauricio Macri ahora no le sobran votos. Y mientras Marcos Peña minimiza el hecho y dice en la intimidad que la líder de la Coalición Cívica “está celosa de Patricia”, el presidente tuvo comentarios despectivos hacia su socia. Reaccionó molesto por los tuits, y en la intimidad volvió a mencionar una comparación odiosa : “Habla como Maradona.”

En tanto, se revela que el sistema financiero espera que de un momento a otro Javier Gonzalez Fraga deje el Banco Nación, y que Macri tiene decidido ubicar en su lugar a Francisco Cabrera, aunque espera el momento de anunciarlo.

También quiere volver Mario Quintana, sindicado como uno de los responsables de la crisis cambiaria. El problema es que el fundador de Farmacity se convirtió ahora en un “lilito”, y se apoya en la legisladora para reingresar al gobierno. Pero su proyecto choca con una realidad: es el peor momento en la relación entre Carrió y el presidente.

Y para embarrar más la cancha, esta semana “Lilita” se pronunció en contra de la ley de financiamiento privado de los partidos políticos, y ahora la norma quedó frenada.

“Voy a votar en contra del aporte de empresas a los partidos políticos, de acuerdo con la doctrina histórica de la CC ARI, porque esto es los que permite mantener la independencia para defender al pueblo”, alertó en un primer tuit.

Acto seguido, realizó otra publicación en la que apuntó directamente contra Mauricio Macri: “No me importa lo que opine el Presidente, sostengo lo mismo que decimos desde hace 25 años”.

 

Fuente: Info135