Con inquietud y nerviosismo, a medida que se acerca la fecha de las elecciones, en el famoso ´círculo rojo’ -donde se toman las decisiones del poder macrista-, ya empiezan a percibir como posibilidad real una victoria de Cristina Kirchner en octubre.

Ante ese escenario, los industriales argentinos ven un nuevo cambio de 180º en las reglas de juego pero, al menos pronistican un grado de mayor sensatez. Por ejemplo, en Wall Street se asume que la ex presidenta buscará reestructurar la monumental deuda tomada por Mauricio Macri, y por lo tanto nadie quiere tener en la mano los bonos argentinos, lo que se refleja en el aumento del Riesgo País.

Semanas atrás, el ex titular de la Unión Industrial, Héctor Méndez, admitió que se equivocó con Cambiemos y remarcó que si el Gobierno no demuestra capacidad para hacer correcciones, su sector “está perdido”. Es más, aunque recordó que fue crítico con el gobierno anterior, dijo que “no existe temor” a un eventual retorno del kirchnerismo.

Mientras tanto, a pesar del discurso que baja desde la Casa Rosada, y que se multiplica a través de los medios hegemónicos en cuanto a insistir con la idea del “Riesgo Cristina”, la ex presidenta no deja de crecer en las encuestas.

Desde los círculos económicos reconocen que sería un error que el Gobierno siga con el discurso de echarle la culpa de todos los males a CFK porque, aseguran, lo que refleja el Riesgo País es la incapacidad del Gobierno para generar dólares genuinos y, con ellos, pagar la enorme cantidad de deuda que el propio Macri generó en sus tres años de mandato.

Incluso, ya se advierte que sería incorrecto pensar que la pérdida de interés en los bonos argentinos estaría salvada con una eventual reelección de Macri, más allá de que el presidente no haya hablado -ni pueda hacerlo- de reestructurar la deuda o ir al default.

Además, está claro que el préstamo con el FMI -pedido para blindar el plan financiero del Gobierno-, tampoco sirvió para disipar dudas sobre el pago de la deuda. De hecho, el Riesgo País subió 500 puntos en 2018 y más de 300 desde que Macri anunció el empréstito de 57 mil millones de dólares. Por eso mismo, el papel del Fondo ejerce un arma de doble filo.

Y si Cristina genera temor en los mercados internacionales, no es tanto por el miedo a sus políticas, sino porque entienden que -como mínimo- tendrán que aceptar quitas para cobrar algo de lo que le prestaron al actual Gobierno.

En estricto off, un integrante del ‘círculo rojo’ así lo resumía: “El Riesgo País crece por las proyecciones de la evolución del plan financiero actual y no por la venia concreta de los sectores, ya sean industriales o Wall Street, contra el kirchnerismo, ya que los referentes “pro mercado” ni siquiera encuentran significativas diferencias entre el actual Gobierno y el anterior, más allá del crecimiento exponencial de la deuda externa”.

Fuente: Info135