Si el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que encabeza Horacio Rodríguez Larreta realiza emprendimientos inmobiliarios a costa de cinco hospitales, qué se puede esperar de los terrenos que ocupa el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CENARD) en pleno barrio de Nuñez.

Las instalaciones vieron su origen durante la segunda presidencia de Juan Domingo Perón, quien por Decreto cede el predio que ocupaban el Club de Correos y Telecomunicaciones y de Arquitectura al Ministerio de Educación y se destiinó a la UES (Unión de Estudiantes Secundarios).

En 1954 se inauguró el gran gimnasio Carl Diem y, como no podía ser de otra manera, con la Revolución Libertadora se cerró y el predio fue utilizado para la División de Remonta y Veterinaria del Ejército.

Hoy en día, los descendientes de la Revolución Libertadora vuelven a tener sus ojos puestos en los 115.000 metros cuadrados del predio, pero ahora para realizar negocios. La excusa son los “altos costos” de mantenimiento (salud, deporte y educación son “costos” parece) y deciden mudar todo al sur de la Ciudad luego de los Juegos Olímpicos.

El gobierno de Horacio Rodríguez Larreta busca así realizar el más grande negocio inmobiliario de la historia de la ciudad ya que aspiran a conseguir más de u$s 1.000 millones sólo por la venta de terrenos. El cierre del Cenard afectará no sólo a los deportistas sino a unos 450 trabajadores, quienes ven en peligro su fuente laboral.

Por lo pronto, el Cenard ha contribuido a innumerables deportistas para su crecimiento y desarrollo y su mantenimiento es esencial para el proceso de los atletas. Pero para Cambiemos eso es un costo.

Fuente: noticiaslainsuperable