Mientras Macri cenaba en Olivos con la cúpula de la UCR tratando de calmar las aguas, Carrió se despachó por twitter con mensajes irónicos.

 

 

Hay que tener en cuenta que la crisis generada en la coalición gobernante la generó en gran medida por la propia Carrió, con sus continuas críticas y niguneos a la UCR, justo cuando el Gobierno intenta cerrar filas con sus aliados para luego avanzar en la discusión por el Presupuesto en el congreso.

Los radicales, que se habían enterado de la reunión de los principales dirigentes macristas con gobernadores del PJ y Miguel Pichetto en San Isidro por los medios. Ese encuentro secreto para avanzar en la viabilidad de un acuerdo por el Presupuesto fue la que terminó de desencajarlos.

A eso se sumó el cruce mediático con Carrió, que “en broma” había asegurado que controlaba a los radicales.

Según trascendió, en la reunión, Peña recordó las declaraciones que hizo por la mañana, tras la reunión de Gabinete. “Hay que tener cuidado y no decir cosas por más que sean chistes”, había dicho.

Macri apeló a la misma estrategia de contención que en cada crisis con los radicales. Con asado y frutillas a la crema de postre buscaron bajar la tensión. “Fue más una reunión de camaradería para bajar la tensión”, resumieron en el Ejecutivo. Por las dudas, nadie habló con el micrófono encendido.

Cabe recordar que la semana pasada  "Lilita" también se vio envuelta en diversos cuestionamientos tras aconsejar a la clase media y alta que dejara propinas como un método para paliar la baja en la actividad económica y que adicionalmente un mozo platense, que la había atendido, le saliera al cruce y la acusara de dejarle solo “cinco pesos más monedas”.

La legisladora oficialista, fiel a su estilo, también aprovechó  la noche  para enviar otro tweet donde difundió una fotografía suya dejando una propina de 100 pesos “Me reivindico de la propina de La Plata”.