El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea pende de un hilo. En efecto, lo que el Gobierno Argentino anunció con pompas y platillos como un éxito de la diplomacia macrista al presentar como un hecho consolidado, no fue más que puro humo.

Mientras que los funcionarios argentinos presentaron un principio de acuerdo como un tratado en si, en Europa se siguieron los canales normales para analizar la situación.

Al conocido rechazo de Francia, suscitado en torno a los reclamos del sector agrícola de ese país, se sumó ahora el primer rechazo formal al tratado, que necesita el aval de todos los países para entrar en vigencia.

El parlamento de Austria aprobó una moción que obliga al gobierno a vetar ante el Consejo Europeo la aprobación del acuerdo comercial, con lo que de ratificarse esa oposición no habrá formalización del tratado.

La propuesta tuvo el apoyo de todos los partidos parlamentarios austríacos, desde la izquierda hasta la extrema derecha, con la excepción del liberal NEOS que apoya el acuerdo aunque reclama algunas modificaciones.

El partido conservador ÖVP, actualmente el de mayor peso en el Parlamento, apoyó inesperadamente la propuesta, mientras que el ultranacionalista FPÖ aseguró que el acuerdo "es historia" y que Austria no puede arrodillarse ante los intereses de la industria. Los ecologistas también le dieron un fuerte impulso al rechazo, en línea con la postura de Emanuel Macron.

Austria celebrará el próximo día 29 elecciones generales anticipadas, de las que saldrán un nuevo Parlamento y un nuevo Ejecutivo, que sustituirá al actual gabinete de expertos, en el poder desde el pasado junio tras una crisis política que acabó con la coalición entre conservadores y ultranacionalistas.

El nuevo Gobierno estará obligado a aplicar este veto en el Consejo Europeo, donde están representados todos los países de la UE y que debe ratificar el acuerdo, junto con el Parlamento Europeo y los Estados miembros.

Aunque el proceso recién comienza y falta mucho tiempo para que el texto sea sometido a aprobación, un sólo veto de alguno de los 28 estados miembros de la UE lo hará caer. Todo da a entender que esa situación ya está dada.
Mientras tanto, aquí, en Argentina, el mega anuncio pasará a ser parte de la interminable lista de "bluffs" del Gobierno de Mauricio Macri

 

Fuente:LPO