La abogada Giselle Robles, ex defensora de Leonardo Fariña, quedó involucrada en la causa que investiga maniobras de espionaje ilegal comandadas por el falso abogado Marcelo D’Alessio.

Y ahora presentó al juez federal Alejo Ramos Padilla, que lleva adelante esa causa, manuscritos que Fariña le envió desde la cárcel en junio de 2015, en los que confiesa haber sido parte de una “operación político-mediática” contra la entonces presidenta.

Según dan cuenta medios como Perfil, Página 12 y BigBang News, Fariña asegura que sus declaraciones judiciales fueron “guionadas” por una abogada a la que identificó como “G.”, que era empleada del ex Ministerio de Planificación y que había sido contratada por la AFI.

“Agentes de la ex Secretaría de Inteligencia me utilizaron a los fines de concretar un impacto institucional, una especie de golpe blando para erosionar la figura presidencial” de Cristina Fernández de Kirchner y su candidatura, dice el ex de Karina Jelinek en su manuscrito.

“A fines de 2011 tomé la errada decisión de formar parte de una operación político mediática contra el señor (Lázaro) Báez, a la que accedí por una millonaria deuda que su empresa tenía para con mi persona. Esta operación constaba de realizar una serie de declaraciones públicas contra el señor Báez a cambio de protección jurídica y mediática”, continúa.

“Lo que yo hice con (Jorge) Lanata fue una operación mediática que fue minuciosamente planificada, organizada y ejecutada con parte de mi anterior defensa de común acuerdo con la producción de Periodismo Para Todos y agentes y servicios que manejaban la inteligencia de este país”, afirma Fariña.