Marcos Peña recibió a Daniel Angelici y se metió en la campaña de Boca, que a fin de año elegirá al sucesor del "Tano" en la presidencia.

Según había trascendido a principio de año, Mauricio Macri habría dicho "si perdemos Boca me pego un tiro". Ante el presente panorama político, esa frase cobra especial relevancia, ya que de repetirse los resultados de las PASO, Macri perdería practicamente todo su poder político y perder su bastión de origen sería una estocada mortal.

Junto al Tano  estaba Christian Gribaudo, el elegido del macrismo para pelear por otros cuatro años más de control del club de la Ribera.

También formaron parte de la comitiva dos consultores, según Clarín. Las encuestas que manejan en el macrismo lo dan a Gribaudo en un empate contra Jorge Ameal, que va con Mario Pergolini.  Por otro lado José Beraldi, César Martucci y el jefe del PJ porteño, Victor Santa María también se anotaron en la contienda.

Peña es hincha de Boca y tiene en el Xeneize a uno de sus más estrechos colaboradores, Francisco Quintana, que podría ascender en la estructura del club si triunfa Gribaudo, director del Instituto de Previsión Social (IPS) de la provincia.

El futuro del macrismo en Boca podrá verse afectado por dos resultados: el de la semifinal de la Copa Libertadores contra River y el de las elecciones generales contra Alberto Fernández. Sin contar además, que a último momento Juan Román Riquelme, máximo ídolo del club y quien ha manifestado interés por ser dirigente del Club, decida sumarse a la pelea.

 

Fuente:LPO