Una nota de Alfredo Silletta para el portal Info 135 asegura que la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, hizo circular una frase contundente entre varios intendentes: “Mauricio me pidió que juegue en 2015 en un territorio que nadie quería ir. Fui y gané, lo mismo sucedió en 2017, por lo cual yo al presidente no le debo nada, ya pagué con creces”. 

Desde el circulo de la gobernadora, encabezado por Federico Salvai, están decididos a desdoblar las elecciones para no cargar con la “mochila del presidente” que mide muy mal en la provincia, especialmente en los municipios de Gran Buenos Aires.  

Por otra parte, Vidal no quiere competir con una boleta donde figure CFK, ya que es la dirigente que mejor mide en el conurbano (entre 45 y 50 puntos) y eso beneficiará la fórmula provincial y a los jefes comunales.

La estrategia de Vidal es fuertemente cuestionada desde los sectores del PRO que encabezan Marcos Peña y Jaime Duran Barba. Para ellos, un desdoblamiento significa mostrar a un “presidente débil” que ni sus propios compañeros de ruta lo quieren en las listas.

“Si Vidal pierde sería una catástrofe que  terminaría con las chances del presidente en octubre”, argumentan en la Jefatura de Gabinete.

A su vez, Duran Barba aporta números para sostener la idea de la unificación. Sus encuestas dicen que es mejor que la dupla Macri-Vidal vayan juntos porque se potencian.

Vidal, por los comentarios que dejó trascender -“yo no le debo nada”- pareciera  que está decidida a enfrentar al presidente. 

 

Fuente: Info135