Quien fue propuesto para "normalizar" el PJ, trae consigo un historial que no parece acorde con las funciones que ahora le piden.

Corría el año 2003 cuando, en Catamarca, Barrionuevo y su grupo de choque intervino en la suspensión de elecciones de la provincia.

En ese contexto, quien lo acusó de no permitir llevar a cabo las elecciones fue Cristina Fernández de Kirchner, que tras ello, fue agredida por la patota del sindicalista y hasta le arrojaron huevos.

La respuesta de ella fue contundente: "Si no nos pararon las balas de los militares, no nos van a parar las patotas de los mafiosos.

Estos son los violentos, estos son los que se tienen que ir".