La expectativa era muy alta. Sus declaraciones en los medios de comunicación y ante el fiscal en la etapa de instrucción habían apuntado directo al corazón del gobierno de Cristina de Kirchner por el reparto de la obra pública en Santa Cruz. Había hablado de discrecionalidad, de beneficios a Lázaro Báez y de pagos irregulares. Sin embargo, la fiscalía se vio completamente desconcertada al ver que el testigo que podía aportar elementos sustanciales para sostener la acusación de pronto había perdido la memoria. Se trata de Alejandro Nieva, nada menos que uno de los integrantes de la Auditoría General de la Nación (AGN), quien no solo no ratificó ni uno solo de sus dichos del año 2016 sobre supuestos sobreprecios, sino que negó haber auditado específicamente las obras de esa provincia patagónica. “No recuerdo”, fue la respuesta a cada pregunta específica. En medio del desconcierto, tras tan solo una hora de declaración, Nieva se retiró del edificio de Comodoro Py dejando a la acusación con las manos vacías.

“Auditor General de la Nación. Jujeño. Radical”, así se define en su perfil de Twitter @jandronieva. Íntimo amigo del gobernador Gerardo Morales -según él mismo reseña en uno de sus tuits- Nieva había aportado su testimonio a esta causa el 9 de agosto de 2016 bajo una modalidad que en su momento puso a las defensas en alerta. Se había presentado en forma espontanea ante el fiscal de instrucción Ignacio Mahiques y en una breve declaración había hablado de sobreprecios en la obra pública y se había ocupado de mencionar específicamente a Lázaro Báez y a Cristina de Kirchner. Durante aquel testimonio ninguna de las partes pudieron estar presentes y la fiscalía no hizo una sola pregunta. “Las obras licitadas se adjudicaban por valores en promedio de 25% superior a lo presupuestado originalmente”, había afirmado en aquella oportunidad. Sin embargo, cuando fue consultado este martes bajo juramento de decir verdad y ante el Tribunal Oral, habló de generalidades del funcionamiento de la AGN y dijo no recordar cuando se le consultó especialmente por las obras de Santa Cruz: “No recuerdo que se haya hecho una auditoría sobre un distrito particular. Hacemos 200 auditorías por mes”, dijo Nieva al ser consultado por el fiscal de juicio Diego Luciani.

Corría el año 2016 y el gobierno de Mauricio Macri estaba en su apogeo. En ese contexto Nieva había asegurado que “se observó discrecionalidad” en el reparto de partidas presupuestarias y que se envió el “13% (del presupuesto de obras) a Santa Cruz cuando tenía el 1% de la población del país”. Sin embargo, cuando ahora la fiscalía consultó por supuestas “transferencias discresionales” y sobre “¿qué provincias recibieron más recursos entre 2004 y 2015?, el auditor se desdijo de sus propios dichos de hace cinco años: “Tengo un concepto pero por noticias periodísticas. No fue analizado por la AGN “como un objeto específico”, lanzó. 

También, ante Mahiques, Nieva había afirmado que hubo “una decisión política de beneficiar a determinados grupos, como es el caso de Lázaro Báez (...) Se le pagaban fortunas por obras que no tenían utilidad”. Pero consultado este martes por la defensa de Carlos de Kirchner, Nieva dijo conocer al empresario patagónico sólo por los medios de comunicación y no pudo dar un solo detalle de auditorías a obras de Austral Construcciones. 

En aquella oportunidad la declaración “espontánea” de Nieva había buscado involucrar directamente a la actual vicepresidenta en las supuestas maniobras: “Las recomendaciones de la AGN eran enviadas al Congreso y al Poder Ejecutivo”, había dicho. Por lo que evaluó que Cristina de Kirchner no podía desconocerlas. Sin ni una sola pregunta del fiscal de instrucción, Nieva había agregado que “faltaban las rendiciones de cuentas” y que “era un ambiente que facilitaba una gran corrupción”.

Incluso, un mes antes de aquella intempestiva declaración en Comodoro Py, Alejandro Nieva había dado una entrevista a La Nación en la que había asegurado que “Cristina Kirchner no podía desconocer nuestros informes de sobreprecios en la obra pública” y que había “discrecionalidad para elegir a qué empresarios se dirigían las obras, como Lázaro Báez”

Pero lo cierto es que nada de esto se replicó en la audiencia de este martes. Nieva no sostuvo ni uno solo de sus dichos en los medios de comunicación y hasta contradijo abiertamente sus propias declaraciones ante la Justicia.

“¿Conoce a Lázaro Báez?” “No. Solo por los medios de comunicación”. “¿Qué injerencia tiene la AGN en la evaluación del presupuesto?” “No hemos hechos advertencia sobre los presupuestos. Sí, evaluamos la ejecución presupuestaria”. Luego, interrogado por auditorías de obras de vialidad entre 2004 a 2015, dijo: “Recuerdo que había una muy importante que había sido solicitada por el Senado de la Nación” y no dio más detalles. “¿Recuerda una auditoría sobre procesos licitatorios?” “Recuerdo algunas “emblemáticas”, dijo y se limitó a señalar que “todo está en los informes. “¿Recuerda alguna auditoría sobre el distrito de Santa Cruz?” “No. No recuerdo”.

Ante la visible perplejidad de la acusación, el Tribunal dio por finalizada la declaración.

Fuente: Ámbito