Vigilante es la miniserie de Netflixque, a menos de un día de haberse estrenado, ya está segunda en el top 10 de Argentina y a nivel mundial. Cartas inquietantes, vecinos extraños y amenazas siniestras se cruzarán en la historia de una familia que creía haber cumplido el sueño de comprar su propia casa.

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Esta nueva serie está dirigida por Ryan Murphy, responsable de producciones como Glee, American Horror History y Dahmer, entre otras. La ficción está basada en hechos reales (ver más abajo), cuenta con 7 capítulos y está protagonizada por Naomi Watts y Bobby Canavale.

Bobby Canavale protagoniza el nuevo éxito de Netflix.

La verdadera historia de la casa que inspiró la serie fue publicada en 2014 por la revista The Cut, donde figura que el matrimonio de Derek y Maria Broaddus había comprado una vivienda de seis habitaciones para criar a sus tres hijos. Tiemo después comenzaron a llegarles extrañas cartas firmadas por alguien que se hacía llamar Vigilante.

Murphy presenta en esta nueva serie a una familia que acaba de mudarse a su nuevo hogar en Westfield, Nueva Jersey. La vivienda fue comprada en 2014 y, antes de amueblarla y trasladarse definitivamente, le hicieron algunas reformas. Mientras se acostumbran al vecindario, comienzan a recibir cartas de un emisor anónimo que firma bajo el alias de "Vigilante", en un tono amenazante y oscuro.

El "espía" les asegura haber estado vigilando la casa durante décadas porque estaba obsesionado con esta y que desde ahora también lo estaría con ellos, les escribe llamándolos por sus nombres, y da detalles que indican que se encuentra muy cerca de ellos.

El elenco deVigilante se completa con Jennifer Coolidge, Mia Farrow, Emily Juliette Murphy, Luke David Blumm, Michael Nouri, Yuko Torihara, Matthew Del Negro, Henry Hunter Hall y Caitlin Hammond y otros.

La historia real detrás de Vigilante, la serie de Netflix

La familia Broaddus compró una casa en Nueva Jersey con el ánimo de criar a sus tres hijos en un refinado barrio. Pero, poco tiempo después comenzaron a llegarles cartas firmadas por alguien que usaba el seudónimo de Vigilante.

Las cartas firmadas por Vigilante tenían anécdotas oscuras sobre la residencia y comenzaron a acosar a toda la familia. Según se indicaba en las misivas, su familia vigilaba la casa desde hace décadas: el primero en hacerlo había sido su abuelo, en los años ‘20, luego su padre, en los 60, y ahora, le tocaba a él seguir con la tradición familiar.

Los Broaddus no dejaban de recibir amenazas contra los niños. Los intentos por acudir a la policía e investigadores privados habían sido en vano. Al tiempo desconfiaron sus propios vecinos y buscaron acercarse a la verdad a través de los dueños anteriores para saber si ellos también habían sido víctimas de las cartas, pero en los 23 años que habían vivido ahí nunca habían sido acosados de esa manera.

A pesar del esfuerzo que dedicaron a la búsqueda del acosador, jamás pudieron descrifrar su identidad. Seis meses después de haber recibido la primera carta la familia inició los trámites para mudarse y vender la casa. Poco después, una nueva familia alquiló la vivienda, y cuando Derek fue a arreglar unos asuntos pendientes, se encontró con una nueva carta de el “Vigilante” a los flamantes integrantes de la casa. Finalmente, en 2019 el domicilio fue vendido.