En medio del clima intenso por las renuncias de los funcionarios del Gobierno nacional que analiza tomar decisiones para definir el rumbo de la gestión, desde Juntos por el Cambio ya anticiparon su avanzada en caso de repetir en las elecciones generales 2021 el resultado de las PASO: irán por la presidencia de la cámara de Diputados, que hoy comanda Sergio Massa, lo que pondría a un dirigente del macrismo en la línea de sucesión presidencial y trabajaría el desempeño de la Cámara Baja. 

Es que la línea sucesoria del gobierno de Alberto Fernández, establecida por la Ley 25.716, establece que “por falta de Presidente y Vicepresidente de la Nación, el Poder Ejecutivo será desempeñado transitoriamente en primer lugar por el Presidente Provisorio del Senado, en segundo lugar por el Presidente de la Cámara de Diputados y a falta de éstos, por el Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación”.

Fue la referente de Juntos por el Cambio Elisa Carrió la encargada de hablar en el medio macrista TN con total impunidad y denunciar un "golpe" a Alberto Fernández para rematar pidiendo la presidencia de la cámara Diputados para la oposición, una clara propuesta que no conduce con la institucionalidad, aunque parece ser una línea ideología de Cambiemos.

"Que los candidatos de Juntos se preparen y estudien porque asumen en diciembre. Si se confirman las Primarias, Massa tiene perdida la presidencia de la Cámara de Diputados porque le corresponde a la primer minoría", lanzó Carrió con un tono festivo sobre el peligro de la gobernabilidad que significa eso. 

Actualmente, en Diputados, la cámara que preside Sergio Massa ya que con su composición actual el Frente de Todos es la primera minoría-, por lo que el oficialismo debe negociar con la oposición para avanzar con algunos proyectos. Lo cierto es que en la Cámara baja, el bloque que encabeza el diputado nacional Máximo Kirchner tiene 119 de los 257 miembros del cuerpo. Pero para alcanzar el quórum para sesionar (es decir 129) le faltan 10 diputados. Sin embargo, con el resultado de estas PASO y si se volvieran a repetir en noviembre, el oficialismo no solo no llegaría al quórum sino que perdería la primera minoría y Juntos por el Cambio pediría la presidencia. 

Mantener la presidencia de la Cámara Baja implica tener a una persona dentro de la línea de sucesión presidencial, sino que además definir los temas que llegarán al recinto, por lo que Juntos podría trabar aun más la gestión de gobierno y las leyes que impulse la Casa Rosada. 

Acuerdos de gobernabilidad
Fue en la presidencia de Mauricio Macri cuando, Gabriela Michetti que era la presidenta del Senado nombró a Federico Pinedo como vicepresidente 1° de la Cámara en lugar del santiagueño Gerardo Zamora; quien fue designado a su vez como vicepresidente de la Cámara. La decisión fue a través de un acuerdo de gobernabilidad en ese entonces entre el bloque de Cambiemos y el del Frente para la Victoria, que presidía Miguel Ángel Pichetto. 


En ese momento, Pichetto destacó que si bien el bloque del kirchnerismo era mayoría "ya que la voluntad popular lo ha determinado y tiene número para decidir por sí mismo e imponer autoridades ha resuelto que el rol del presidente provisional del Senado debe acompañar al partido del Gobierno".

"Entendemos que es el partido del gobierno quien debe definir el nombre del presidente provisional y que la vicepresidenta que va a asumir, Michetti, tiene que contar con el secretario parlamentario y administrativo. Se trata de normas no escritas, pero que dan señales democráticas y estamos dando un paso importante para que cambiemos", enfatizaba.

"Entendemos perfectamente el gesto y la generosidad que han tenido en este esquema de armado porque sabemos perfectamente que tienen más votos y podrían haber definido otra cosa. Valoramos eso ya que nos va ayudar a trabajar de manera democrática y a avanzar en las propuestas", decía en ese momento la dirigente de Cambiemos que parecen haber dejado sus "valores" con la obsesión de 2023.

Fuente: El Destape