La enfermera, Elizabeth di Legge, de 47 años, era buscada desde el pasado sábado, cuando su esposo, Silvio Espíndola, denunció la desaparición, en la localidad de González Catán, partido de La Matanza. El lunes hallaron su cuerpo sin vida en el galpón de su casa y, tras la autopsia del cuerpo, su pareja quedó detenido en la causa que se lleva a delante en la investigación por presunto femicidio.

La hermana de la enfermera, Paula, habló con “Nosotros a la Mañana” y brindó detalles del calvario que vivió la mujer junto a su esposo: “La distanció de todos nosotros”, contó sobre fría relación que mantuvieron, desde Junín. Al pasar el tiempo y, tras el maltrato que recibía Elizabeth di Legge de parte de Espíndola, pudo confiarle lo que le sucedía: “Todo lo que yo cuento, lo sé directamente por ella”, advirtió.

“Toda la desesperación que ella me comunicaba era a través de lo que me contaba cuando hablábamos”, reveló la hermana adoptiva de Elizabeth di Legge. “No había consuelo”, agregó la mujer, entre lágrimas. Tras ello, Paula contó que la enfermera “perdió un oído a causa de los golpes”: “Fue su culpa. Él la controlaba”, denunció.
 

Luego, la hermana de Elizabeth di Legge se refirió a la Justicia: “A mi hermana no la tenemos, a mi hermana ya no la tenemos”, sostuvo. “¿Por qué siempre que hay violencia de género la mujer es la loca, la mala? Yo solo sé que a ella no la tengo más y nadie hace nada”, se preguntó Paula, entre lágrimas de dolor.

En esta misma línea, la mujer de Junín: “Siguen justificándolo a él. A Elizabeth me la mataron”, añadió la enfermera. “No está más. Ahora tenemos que esperar 30 días para las resoluciones. ¡30 días! Estamos llegando tarde. El sistema no funciona, este país se cae a pedazos. Matan a una mujer y nadie hace nada”, finalizó. “Hay tres chicos todavía para criar. Tres pibes a los que le cagaron la cabeza”, añadió Paula.

Fuente: La 100