El papa Francisco se sometió a un reposo absoluto que durará diez días debido al dolor en la rodilla que es cada vez más intenso y vuelve imposible su participación en eventos donde necesita permanecer mucho tiempo de pie.

El pontífice recibirá terapia y se le hará una infiltración en la rodilla, aunque por el momento se descarta la necesidad de una operación de mayor alcance. La infiltración en el músculo significa inyectar plasma o células madres para desinflamar los ligamentos del papa Francisco.

En una ocasión, el líder católico recibió asistencia para descender de un avión, debido al dolor.

El Vaticano informó que el próximo 8 de mayo, el papa Francisco no presidirá la ceremonia de ordenación sacerdotal de los nuevos curas de la diócesis de Roma. Se trata de un nuevo evento importante del que debe ausentarse por salud.

Pero, ¿qué dicen los especialistas? El ortopedista Francesco Boye, que ha realizado miles de infiltraciones como la del papa Francisco, explicó que la artrosis que padece el líder católico data de una operación que sufrió en 1994 en Buenos Aires, cuando le instalaron una prótesis en la cadera derecha.

Al papa Francisco se le ha visto tocarse la pierna por el dolor.

La prótesis, con un cargo desbalanceado sobre la articulación, en parte es responsable, pero también la costumbre de los sacerdotes y las monjas de rezar de rodillas puede haber empeorado su caso.

Deforma la articulación

La artrosis que afecta al papa Francisco es capaz de deformar la articulación y en casos extremos es necesario operar y sustituir la superficie articular con una prótesis artificial. Para evitar este paso, los médicos advirtieron al líder católico que se mantuviera en reposo absoluto.

El Vaticano trabaja en readecuar la agenda del pontífice.

El Vaticano trabaja en reorganizar los viajes previstos para el pontífice, entre ellos hay visitas a Jerusalén, la República Democrática del Congo, Líbano, Kazajistán, Sudán del Sur y Canadá.