Con un ejército de seguidores usando una gorra roja y cantando (paradójicamente) "vamos a volver", el precandidato del PRO Diego Santilli cerró su campaña para las PASO, en las que enfrentará al radical Facundo Manes. Acompañado por el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta -que recibió cantitos de "Horacio presidente"-, Santilli continuó con las consignas de mano dura: se refirió al tópico de la derecha de una “puerta giratoria” en las cárceles, reclamó “que los delincuentes cumplan con su condena” y una reforma del Código Penal para endurecer algunas penas. A diferencia del cierre de María Eugenia Vidal. en este caso, Mauricio Macri no fue de la partida.

El acto iba a ser en Tres de Febrero, pero por la lluvia se pasó al estadio Atenas de La Plata, otro distrito gobernador por un intendente del PRO. Allí, el clima fue de constante redoblar de los bombos, clarinetes y, claro que sí, volvieron los globos (ahora no solo amarillos, sino también rojos, como en otras campañas que tuvieron a Santilli como candidato). También se sumó al merchandising PRO unasgorras con bicera rojas que decían "Es el Colo", que usaron la mayoría de los asistentes. Hincha de Racing, Larreta se quejó un poco: "Se me hace difícil usar una gorra roja".

Si bien no estuvo Macri, el acto contó con la presencia tanto de su ex candidato a vicepresidente Miguel Angel Picheto -quien condenó el "pobrismo"- como de la presidenta de PRO, Patricia Bullrich, que también sumó su repertorio de consignas neoconservadoras: "No queremos un país que solo tenga planes sociales. No queremos un país donde el narcotráfico, como está pasando en Rosario, se asiente y se adueñe".

Larreta también jugó a la polarización: “El domingo se juega mucho: dos modelos de país. El domingo habrá una boletas de ellos que representa un modelo de país donde no se garantiza la seguridad, escuelas cerradas. Y del otro lado esta la boleta de Diego, el Colorado. Hay que elegir entre una y otra. Esa es la decisión”, sentenció el jefe de Gobierno, que hace un año hablaba de cerrar la grieta y respaldaba la cuarentena. Todo eso se terminó. 

-Se siente / Se siente / Horacio presidente -corearon desde la multitud. Fue una muestra del aparato larretista dando sus primeros pasos hacia 2023. Lo escuchaban entre el público los intendentes PRO, entre ellos, Jorge Macri, quien declinó este año su candidatura en pos de Santilli, pero no por eso renunció a sus aspiraciones de ser gobernador en 2023.

"Tenemos responsabilidad de ganarles, de volver, de traer energía de transformación que ya viene a toda la Argentina”, sostuvo Larreta, en un extraño recuerdo de lo que fueron los cuatro años de Macri. De hecho, los asistentes no dudaron en retomar un canto del kirchnerismo durante ese gobierno:

-Vamos a volveeeeer -le cantaron a Santilli y Larreta

“Tenemos que poner todo para volver. Para volver en todo el país. No sólo a nivel nacional, también en la Provincia. En Quilmes, en Pilar, en Morón. Y en lugares que no ganamos nunca”, se envalentonó Larreta.

En tanto, Santilli reiteró sus ejes de campaña, entre los que está la educación: sostuvo que presentará proyectos para la infraestructura escolar bonaerense y para la conectividad, cuando el Gobierno porteño recortó esas área e incumplió fallos judiciales durante la pandemia para ganantizar el derecho a la educación de los estudiantes sin Internet. Pidió que no abuchearan a Alberto Fernández, pero a continuación afirmó: "Nos deja en la Argentina que estamos hoy: empobrecidos, cansados, hartos y con bronca”. 

Santilli abogó por una rebaja impositiva y cuestionó "los impuestos altísimos a todos los que arriesgan y dan trabajo". "¿Quién puede laburar y dar laburo con semejante carga en la espalda?", se preguntó el ex vicejefe porteño, que hasta hace poco formaba parte de un Gobierno que creó nuevos impuestos al consumo (como el de las tarjetas de crédito) e indexó el ABL y el impuesto inmobiliario para que aumenten todos los meses. Al contrario de estas decisiones del Gobierno porteño, Santilli prometió que buscará bajar los impuestos al trabajo y a las Pymes. No llegó a prometer eliminar el impuesto a la ganancias, como hizo Macri en 2019 (y no cumplió). 

"Si queremos un país donde podamos desarrollar nuestro futuro y oportunidades tenemos que decirle basta a la improvisación, que te reten, al maltrato, a que no te escuchen, a que te echen la culpa de todo", remarcó. También dijo que hay que elegir entre un país "con delincuentes libres o presos". Un cierre de campaña que tuvo a todos con la gorra roja puesta.

Fuente: Página/12