El ex juez de Lava Jato y exministro de Justicia Sergio Moro, precandidato a presidente fue escrachado en la región de João Pessoa, en el estado de Paraíba,  cuando estaba retornando de una serie de actividades de campaña.

El ex juez ya había sido blanco de este tipo de protestas en Recife, Porto Alegre, Brasilia, Río de Janeiro  e incluso en Nueva York y su imagen ha caído notablemente en comparación a su irrupción cuando juez anticorrupción. 

En las protestas en Paraíba, el exbolsonarista considerado parcial e incompetente por la Corte Suprema de Justicia brasileña en el caso contra el expresidente Lula, fue abordado en el vestíbulo del aeropuerto Castro Pinto de Joao Pessoa e insultado por una pequeña multitud, que lo llamó "ladrón" y "traidor". 

Moro estaba acompañado por la presidenta nacional de Podemos, partido al que se afilió para competir en la elecciones de octubre, la diputada federal por São Paulo y asesora Renata Abreu. Tras los hechos, el ex magistrado dijo que "era gente paga para perjudicarme".

El ex ministro de Justicia y Seguridad de Jair Bolsonaro se ubica tercero en las encuestas, bastante lejos de Lula y Bolsonaro pero cuenta con el apoyo de buena parte del establishment económico que le soltó la mano al gobierno. 

Desde hace varios meses que intensificó sus apariciones públicas con críticas a Bolsonaro y Lula pero especialmente con un discurso muy centrado en su rol en la Operación Lava Jato. En ese punto, reconoció que esa megacausa fue un instrumento fundamental para "combatir al Partido de los Trabajadores".

Fuente: LPO