El actor Franco Tirri, recordado por su personaje de “El Chiqui” en la serie televisiva de 2000 Okupas, habló sobre su adicción a las drogas en una entrevista. “Tuve 27 internaciones entre 1998 y 2016″, aseguró, quien se introdujo en el mundo de los consumos cuando tenía 17 años.

“Pocos años después de empezar a consumir se me volvió un hábito que ya no podía evitar tener. Y al mismo tiempo uno trata de no mirarlo, te vas haciendo el boludo y vas a ver que el agua te va llegando al cuello”, sostuvo, en el programa Seres libres, conducido por Gastón Pauls.

Tirri contó que tuvo su primera internación en un centro de rehabilitación a los 27 años, y confesó que su peor momento fue al “estar consumiendo en una villa sentado y fumando pasta base”.

“En un momento viví en la calle. Esto fue después de Okupas: en cierto sentido era como un paralelismo con el personaje porque vivía en la calle. Estaba muy enojado con mis padres, tenía mucho odio y no podía parar de consumir”, reveló.

“A los 17 fumé porro por primera vez. Tuve el peor ataque de pánico en mi vida”, dijo Tirri, sobre sus inicios en las sustancias. “Después volví a consumir y esa vez, en vez de un ataque de pánico, tuve el ataque de risa. Todo divertido y no importa nada”, compartió.

Consultado por Pauls sobre su primera experiencia con la cocaína, el actor respondió: “Justo empecé la universidad de cine a los 21 o 22 años y ahí me enganché con la carrera de cine, pero fue coincidente la carrera del cine con el comienzo del consumo de cocaína”.

“Cuando me doy cuenta que soy adicto justo se empieza a vender en la Argentina pasta base. El grupo de gente que yo frecuentaba en ese momento había empezado a fumar pasta base y yo empecé a fumar eso”, recordó.

Sin embargo, aseguró que cuando interpretó el papel de “El Chiqui” estaba libre de cocaína: “Cuando llegó Okupas yo ya había hecho una internación entera. Por ese momento estaba limpio, consumía marihuana básicamente. En el rodaje de Okupas no se fumó”.

Además, dijo que al momento de internarse no tenía energía “ni para hacerse un sándwich de jamón y queso”. Tampoco tenía dinero suficiente para hacer las compras. De hecho, Tirri lo describió como “el infierno”.

Con la llegada de la cuarentena, reapareció en su vida un vínculo difícil con las bebidas alcohólicas, aunque pudo resolverlo a tiempo. “A partir de la pandemia se me hizo como un hábito el alcohol. En un momento estaba tomando diariamente y un día me veo en mi casa, solo, mareado, con sueño, medio borracho. Me planteé qué bebida sin alcohol me gusta”, contó.

Si bien ya no consume cocaína ni pasta base, planteó que “de vez en cuando” consume marihuana. “En una época era una chimenea yo, todo el día, cinco o seis porros por día. Estaba loco todo el día”, recordó en la entrevista.

Por último, definió las diferentes drogas y los peligros que pueden aparecer al consumirlas: “El alcohol es como la falopa, pero te lo vende en el supermercado. La merca es una mentira. “La mentira ya pegó en la sangre”, como dice Divididos. La pasta base es un paso más hacia la locura total o la muerte, más allá de la ‘merca’. Y el porro puede llegar a ser un lobo con piel de cordero”.

Fuente: La Nación