Por Alfredo Silletta. El presidente Alberto Fernández contó detalles de cómo opera el Grupo Clarín para producir un quiebre y un desgaste en la relación con Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires. Desde su asunción, es habitual leer en los medios dominantes las “broncas” que habría en la Casa Rosada con las formas de hacer políticas del mandatario bonaerense. Comentarios que se incrementaron cuando fracasó a fines de diciembre la Ley Impositiva y se mantuvieron hasta que hace unos días se convirtió en Ley, con modificaciones realizadas por la oposición que mantiene mayoría en el Senado.

El presidente reveló en un tramo de una extensa charla con el periodista Horacio Verbitsky que “el día que se produjo el primer debate en el Senado, donde Juntos por el Cambio no bajó, los medios decían que Axel es una cosa y que yo soy otra, pero esa noche estaba cenando conmigo”, contó Fernández.

Cómo se recordará el Grupo Clarín reiteró en varias notas que Fernández “no estaba ayudando a Axel”, generando malestar en el Frente de Todos y en ambos actores. “Hoy leía Clarín, decía que Cristina intercedió por Axel y le dijo a Alberto Fernández que arreglen. La verdad es que nos juntamos con Axel, le pregunté qué es lo que le estaba pasando, cómo podía ayudarlo, porque obviamente la provincia de Buenos Aires es el 40% del Producto Bruto argentino”, reveló el presidente.

El presidente hizo todo lo contrario de lo que decía Clarín.  “Lo hablé con algunos intendentes de la oposición. Es increíble. Es no reconocer el estado en que dejaron las cosas. Nadie está contento de aumentar impuestos. Nos encantaría no tener los problemas fiscales que tenemos. Pero esos problemas fiscales son la consecuencia de cuatro años de gobierno de Cambiemos. Porque no es que Axel llegó hace un mes e hizo un estrago en las cuentas. Encontró un estrago en las cuentas públicas”, dijo el presidente.

El presidente explicó que “el animo de todos es trabajar juntos, seguir juntos, cuando nos separamos nuestra división le hizo un enorme daño a la Argentina. Yo aprendí, dos veces no me pasa”.

En realidad, el Grupo Clarín desde el primer día afirmó que el proyecto de Ley Impositiva era “un impuestazo”, que habría aumentos del 75% para los bonaerenses.  Después se supo que era toda una patraña. Que ni a Clarín ni a la oposición le importaban los pobres o la clase media, solo estaban interesados en sus negocios.

Con la modificación de la Ley Impositiva por parte de Juntos por el Cambio, el Grupo Clarín se ahorró de pagar en impuestos 600 millones de pesos y las cerealeras y las petroleras 2.300 millones. La idea del gobernador Kicillof fue hacer una ley progresiva para que los sectores humildes y las clases medias paguen menos y que los mayores impuestos vaya a los sectores están mejor económicamente. La oposición decidió beneficiar a los poderosos y la Provincia  perderá unos 10.000 millones de pesos en recaudación.

En definitiva, el Grupo Clarín tituló “impuestazo” pero solo buscaba beneficiarse. Funcionan como el tero, en un lado gritan y en otro ponen los huevos. La única función es esmerilar al nuevo gobierno del Frente de Todos y entre esas tareas está enfrentar a Fernández con Kicillof o a Fernández con Cristina.

Fuente: Info135