En sus dos primeros años de gestión, Mauricio Macri duplicó la deuda externa argentina. En un exhaustivo informe, la Auditoría General de la Nación (AGN) descubrió que el gobierno de Cambiemos se endeudó por encima de lo autorizado por el Congreso y, encima, ni siquiera llevó un registro correcto de los créditos sino que los anotaban oficialmente en una planilla de Excel.

Tras un análisis de lo sucedido en el macrismo, el organismo concluyó que se registró el mayor endeudamiento externo en la historia de la Argentina. En sólo dos años (2016/2017) se duplicó la deuda externa. El dictamen emitido se basa en los informes realizados por las líneas técnicas de la AGN, que analizaron objetivamente los datos.

La auditoría encontró que el endeudamiento sobrepasó lo autorizado por el Congreso Nacional. Esta situación intentó subsanarse con el dictado de un Decreto de Necesidad y Urgencia. No obstante, tenía fecha posterior a varias emisiones de deuda realizadas. Es decir, Macri firmó un DNU después de haber violado la ley emitida por el parlamento.

La AGN verificó que el gobierno macrista “carecía de una estrategia de endeudamiento de acuerdo a los lineamientos internacionales”. Tampoco realizaba análisis de sustentabilidad de la deuda y del riesgo cambiario, como reveló El Destape en 2018 que así se dio con el multimillonario crédito del FMI.

Cambiemos llevaba el registro histórico de las emisiones “en forma precaria en una planilla Excel que es fácilmente modificable y por fuera del sistema de registración oficial de la deuda pública”, descubrió la auditoría en un informe al que accedió este medio.

Todo ello dio como resultado que durante 2017 la deuda pública aumentó en 48.723 millones de dólares. Esto representa un aumento del 18% en dólares con respecto del año anterior. El pasivo pasó a representar el 56,8% del Producto Bruto Interno (PBI).

En el informe se destaca que más del 70% de la deuda estaba nominada en moneda extranjera. Además, casi el 30% de la deuda era a tasa variable, el 30% de la deuda vencía en los dos siguientes ejercicios (es decir en 2018 y 2019) y se colocó un título de deuda externa a 100 años de plazo con un rendimiento para la inversión del 7,9% anual, por el cual a su vencimiento debían pagarse 21.725 millones de dólares en concepto de intereses.

Por todo esto, la AGN no convalidó la ejecución presupuestaria de la cuenta de Inversión perteneciente al ejercicio 2017. Explicó que encontró "numerosas irregularidades en el manejo de la deuda pública durante el Gobierno del expresidente Mauricio Macri". Por mandato constitucional, la Auditoría debe analizar los estados contables y la ejecución presupuestaria que presenta anualmente la Administración Pública Nacional.

En la sesión del Colegio de Auditores de la AGN del jueves, con el voto de la mayoría, se emitió un dictamen de “abstención de opinión”, como consecuencia de estas numerosas irregularidades e incertidumbres que impidieron convalidar la rendición de cuentas. En el mismo sentido, se recordó que el dictamen técnico "es imprescindible para que el Congreso pueda evaluar la rendición de cuentas del Poder Ejecutivo Nacional (PEN) en el manejo de los fondos públicos". De la sesión participaron el titular del Colegio de Auditores, Jesús Rodríguez; y los auditores generales María Graciela de la Rosa, Javier Fernández, Juan Ignacio Forlón, Gabriel Mihura Estrada, Miguel Angel Pichetto y Alejandro Nieva.

Según la normativa vigente, los equipos técnicos “se abstendrán de opinar" cuando "no pueda obtener elementos de juicio válidos y suficientes en los que basar su opinión y concluya que los posibles efectos sobre los estados financieros de las incorrecciones no detectadas, si las hubiera, podrían ser significativos y generalizados".

También podrán abstenerse cuando "en circunstancias que supongan la existencia de múltiples incertidumbres, el auditor concluya que, a pesar de haber obtenido elementos de juicio válidos y suficientes con relación a cada una de las incertidumbres, no es posible formarse una opinión sobre los estados financieros debido a la posible interacción de las incertidumbres y su posible efecto acumulativo en los estados financieros".

Fuente: El Destape