. Cuando la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, se sentó a negociar con los proveedores de alimentos, lo hizo con una carpeta que contenía la progresión de aumentos que habían experimentado las diferentes marcas en los últimos seis meses. Así, autorizó subas iniciales de salida de fábrica para los productos cuidados del 20% promedio, mientras que otros bajaron un 8%. Sin embargo, hubo una empresa que pateó el tablero.

Las azucareras Ledesma y Chango, las únicas dos primeras marcas que habían aceptado estar en el listado, pidieron un aumento del 25%. El problema, que trabó la autorización de la suba, era que, según el registro de Comercio, ya habían subido 100% sus respectivas bolsas de kilo en 2019 con aval de la gestión de Mauricio Macri.

Ante la negativa oficial a convalidar una suba muy por encima de la devaluación y los costos, la firma de los Blaquier decidió bajarse del listado final, que quedó sin ninguna oferta de ese producto. “Es voluntario, no obligamos a nadie a estar”, explicó una fuente del ministerio que conduce Matías Kulfas.

Más allá de la posición oficial sobre el tema, cuentan en la Casa Rosada que el tema llegó a oídos del Presidente y que no le cayó bien, sobre todo en un marco en el que define un pacto social que requiere de consensos básicos con los sectores de la producción.

Fuente: LetraP