Si bien Mauricio Macri se encuentra en el medio de la campaña presidencial en busca de su reelección, el Presidente no se olvida del lugar donde comenzó a forjar su carrera y este fin de semana pasado intervino nuevamente para tratar de dividir a la oposición, acercar a José Beraldi al oficialismo y dar un golpe decisivo en las próximas elecciones de Boca.

Sin embargo, el candidato a primer mandatario xeneize por la lista #VolverAGanar, de sintonía con Macri escuchó la propuesta pero desestimó de plano la posibilidad de mudarse al oficialismo para las futuras elecciones en el club de la Ribera.

Según confirmó el portal "Doble Amarilla" José Beraldi reconoció contactos con el oficialismo . "No hay posibilidad que me sume al oficialismo. Esa opción está descartada de plano", agregó el empresario del transporte. 

Esta opción llega en momentos donde las encuestas empiezan a darle números poco alentadores al oficialismo que impulsa a Christian Gribaudo para suceder a los ocho años de conducción de Daniel Angelici, que hace unas horas en Fox Sports se puso en sintonía con el plan de seducción de Macri y no ahorró en elogios para Beraldi al que no consideró oposición.

Desde el espacio de Beraldi, que lleva a Royco Ferrari como candidato a vicepresidente, hubo acercamientos de asesores con el también espacio opositor liderado por Jorge Amor Ameal (con Mario Pergolini como vice) y si bien la posibilidad de un acuerdo todavía está lejana hay un canal de diálogo abierto y empiezan a surgir las coincidencias, algo que hace un mes atrás lucía imposible.

El significado de una unión entre los espacios de Beraldi y Ameal sería la estocada final para el oficialismo/macrismo/angelicismo en Boca, más si el próximo martes sufre una nueva eliminación en semifinales de Copa Libertadores ante River en la Bombonera. 

En el oficialismo hay quienes creen que un triunfo ante River no les asegura ganar las elecciones y que sí o sí hay que alzar la Copa para estar más tranquilos. Es por eso que no hay que descartar más intentos de seducción. Ante este panorama, la rosca fuerte va a comenzar tras la semi. 

Perder Boca, luego de las elecciones presidenciales, significaria practicamente una sentencia de muerte para el macrismo.

 

Fuente:Doble Amarilla