Según publica La Política Online, Mauricio Macri llamó a Cristian Ritondo para darle su apoyo de cara a la interna que atraviesa Cambiemos.

 "Cristian, yo te voy a apoyar para que no se te vaya nadie", le habría dicho el presidente saliente según publica LPO.

La interna es esta: Ritondo fue designado como jefe del Bloque PRO. Tras esto, Emilio Monzó estaría armando un bloque propio aunque "sin sacar los pies de Cambiemos".

En este sentido, Monzó había tentado al mendocino Omar de Marchi quien, ofendido, había posteado: "No está bueno enterarse por los diarios sobre quién podría presidir el bloque de Diputados de Juntos por el Cambio. Menos me gusta aún que me amenacen que si no soy obediente deberé estar fuera del bloque".

Además había manifestado su descontento con la declaracion de Ritondo sobre que "o se está dentro del bloque o se está afuera. No hay posibilidad de estar en el medio".

"Traducido: si arman un bloque propio no serán recibidos en Juntos por el Cambio y por lo tanto, la decisión sería interpretada como una ruptura funcional al kirchnerismo", afirma LPO.

"No nos pueden imponer un liderazgo de esa manera. Lo único que hicieron fue ganarse la bronca del PRO del interior, que ya tuvo que soportar una mesa de decisiones porteña", explicó uno de los diputados que se alinea con Monzó.

Según consigna LPO, Monzó le dio el ultimatum a sus colegas de Cambiemos en el Congreso: en febrero o marzo sus herederos definirán si rompen o no. "La tropa 2020 que anota Monzó en la Cámara baja se completaría con Sebastián García de Luca, secretario de Interior de la Nación; el cordobés Gabriel Frizza, cercano al ex jefe de bloque Nicolás Massot; Federico Frigerio, primo del ministro, y los bonaerenses Silvia Lospennato y Juan Aicega, que trabajaron a la par del presidente de la Cámara estos años", publica LPO

"Por si acaso, Ritondo, Macri y Carmen Polledo, la diputada que iba a presidir el PRO si Juntos por el Cambio seguía en el Gobierno, iniciaron un operativo de contención. La oferta a los revoltosos es simple: quedarse en el único espacio opositor con volumen que tendrá en Congreso, practicar una oposición "responsable" y no perder el rumbo en martingalas personales que puedan salir mal. Si no se va nadie, Ritondo y Polledo cuentan con un techo de 56 votos, pero si pierden a los elegidos de Emilio podrían quedarse con menos votos que los radicales y pelear los cargos de la Cámara desde atrás, por al menos dos años. Por eso la tregua hasta marzo es un triunfo parcial", indica La Política Online.

 

Fuente: La Política Online