La magistral respuesta a la censura:
El domingo 10 de mayo de 1992 una orden de la jueza María Servini de Cubría obligó a realizar dos cortes en el programa de Tato Bores. Las imágenes que fueron prohibidas se reemplazaron por una placa negra que rezaba “Censura Judicial”.
El repudio de la sociedad fue generalizado, ya que se trató del primer episodio de censura desde el retorno a la democracia.
En su momento el argumento de la jueza fue que un llamado telefónico anónimo le avisó que el domingo, en el programa de Tato Bores, emitirían escenas referidas a su persona, de carácter injurioso. De este modo, Servini de Cubría solicitó el impedimento de proyectar dichas escenas.