Los veteranos de Malvinas se encontraban en Puerto Argentino, manifestándose ante el arribo de un buque inglés y querían acercarse hasta allí para entregar una bandera argentina. Sin embargo, la prefectura allí presente no les permitió el ingreso.


Ante ello, Cúneo lanzó: “Están dispuestos a reprimir héroes de Malvinas, muy bien. Qué tal Macri”, cargado de ironía. Luego, en comunicación con el periodista en el móvil, le pidió que se acercara al prefecto y le preguntara “desde cuándo sirve a la Corona Británica”. Ante la pregunta, el prefecto no emitió palabra.

Entre tanto, los veteranos cantaban: “Malvinas, Malvinas, la lucha no termina”, y explicaban que “queremos ingresar a regalarle una bandera argentina al buque inglés”. El prefecto respondió: “No, el puerto está cerrado, no se puede pasar”.

Cúneo, desde el estudio, preguntaba al periodista el nombre del Prefecto, quien no quería darlo. Ante ello, el periodista leyó su placa.

Un veterano interpeló: “Soy argentino y di la vida prácticamente arriba del crucero General Belgrano, ¿y hoy usted me está negando a mí que yo pueda entrar a mi puerto argentino?” Pero el prefecto tampoco respondió esa pregunta.

“No entendemos por qué usted se pone en esa posición con nosotros, cuando nosotros juramos dar la vida por la patria y si es posible lo vamos a volver a hacer. Por qué usted se pone en esa posición con nosotros, señor”. Y el prefecto continuó en silencio.

“Simplemente manifestarnos ante ese buque inglés, enemigo, manifestar nuestra disconformidad de amarrar en puerto argentino.”

Preguntándole nuevamente el periodista desde cuándo sirve a la Corona Británica, siguió sin emitir palabra. Cúneo quiso ponerse en comunicación con él, a lo que el periodista respondió: “Por ahí no habla español, Santiago”, y Cúneo agregó: “Sí, se le nota”.

Luego aparece en escena Miguel Angel Reyes, también de prefectura. Allí se le preguntó: “¿Cuál es su respuesta a estos ex combatientes de Malvinas que quieren manifestarse tranquilamente frente al barco pirata?”

“La prefectura, en sus funciones de policía y seguridad portuaria también tienen que tomar las medidas preventivas para que no se altere el orden público” fue la respuesta de Reyes, quien no aceptó ponerse en comunicación con Cúneo. Éste, visiblemente indignado, dijo al periodista: “Preguntale dónde carajo estaba el 2 de abril del 82 al pelotudo éste”.

Ante la pregunta realizada al prefecto, éste respondió: “Le puedo hablar mucho al respecto, hice la conscripción en 1982”, pero no quiso entrar en detalles, remarcando: “No voy a hablar al respecto porque es mi vida personal”.

Otro veterano cuestionó: “¿Por qué no te pones la camiseta y nos dejar pasar a repudiar a los piratas ingleses que casi nos matan a todos nosotros y tenemos 649 muertos?”

“Acá son guapos los cagones estos”, dijo Cúneo. “Mirá a la gendarmería cuidando a los ingleses. Bien Bullrich, eh”.

Luego de ello, Robles, ex combatiente, entabló comunicación con Cúneo, que le preguntó: “¿Qué sentís ante estos payasos que están ahí tratando de impedir que ustedes que son héroes de Malvinas ingresen a repudiar un buque británico? Están dispuestos a reprimir parece”

La respuesta del veterano fue: “Mirá, acá nosotros, primero que nada venimos a repudiar que no se cumple la ley del gaucho Rivero, pero calculamos que ésa es una decisión del gobierno, y es una decisión política en la cual le baja las instrucciones a la Prefectura para que no nos deje pasar. Esto es una lucha, normalmente lo que pasa siempre, de pobres contra pobres, los trabajadores y nosotros los veteranos de guerra. Nosotros queremos ingresar solamente a entregar una bandera, a explicarle a la gente del barco que están en Argentina, hemos venido más temprano y el barco ya no tenía la bandera flameando”

Cúneo le sugirió: “Regalasela al gendarme porque tampoco la conoce”, al que se refirió como “brote verde”.

Ante la pregunta del periodista de quién dio la orden para el impedimento del paso, el prefecto no respondió. Ante la insistencia, el periodista comentó que la respuesta fue que él mismo es el responsable del operativo. Luego el periodista le preguntó: “¿No le parece que es mucho el operativo, que es demasiado grande para los ex combatientes?”

La respuesta fue: “Simplemente lo que hacemos es prevenir la alteración…”. “Que nadie moleste a los británicos”, agregó Cúneo”. “Da la sensación que usted está protegiendo al barco británico”, indagó el periodista. “Estamos protegiendo un puerto que es comercial y que tiene que tener seguridad”, respondió.

Ante la negativa de explicar quién dio la orden, Cúneo se refirió a él como “canuto cañete”, y agregó: “Es Superman. Él decide usar la fuerza pública con el rango que tiene”.

Cúneo expresó después: “Vamos a pedirle a un fiscal de turno. Ahora vamos a ir con los otros inútiles que están en Comodoro Py, están ahí a 6 pasos. A ver si algún fiscal de turno toma la defensa de los ex combatientes, los intereses nacionales y va hasta ahí y se encarga de este payaso que está parado ahí que dice que él tiene la autoridad para movilizar fuerzas represivas a su sola orden.”

Luego, un veterano expresó sus sensaciones: “Angustia, bronca, tener un buque inglés, un buque enemigo amarrado en nuestro puerto. Yo estuve en puerto argentino, soy soldado del regimiento 5, de infantería, fui radio operador adelantado, soportando el 14 de junio la resistencia del avance inglés. Tuvimos que enterrar a nuestros compañeros. Y cuando hacen estas cosas: obviamente, mucha bronca, mucha angustia, somos héroes nacionales, amamos a nuestra bandera y estamos defendiendo nuestra soberanía”.

Por último se expresó el veterano que llevaba la bandera que planeaban entregar: “Diego Edgardo Carrizo, sobreviviente del crucero General Belgrano. El comandante del crucero General Belgrano, que ya no vive nos prometió que nosotros íbamos a tener un entendimiento con el pueblo y con las fuerzas armadas, el mejor entendimiento, porque ése era el reconocimiento que teníamos que tener nosotros después de haber ofrendado la vida. En mi caso hasta el día de hoy no tengo ningún problema en entregar mi vida por mi patria. Y estas personas que están enfrente mío, armados, negándose a que yo pueda caminar por mi patria me llena de odio y de asco, sinceramente me dan asco porque es todo completamente una mentira de hace 36 años. Ninguno de estos señores que están acá siente la patria como la sentimos nosotros”.