El trabajo de Franco Armani en Atlético Nacional ya era excelente, pero el oriundo de Casilda parece estar alcanzando su punto máximo de rendimiento en River.

Es que en cada partido se luce con una atajada impresionante, razón por la que los rivales de turno sufren cuando lo ven parado bajo los tres palos del Millonario.

Pero después, el surgido de Ferro reconoció que hasta termina llevándose a casa los gestos de los seguidores de otros equipos. "Me han pedido fotos los hinchas de Boca y siempre siendo muy respetuosos", afirmó el mismo arquero.

Franco, en diálogo con Marca, también mostró su lado religioso. "Mi esposa Daniela es muy creyente. Cuando estuve lesionado me la pasaba muy triste y ella me llevó un día a una iglesia cristiana. Me sentí muy bien, lo recuerdo como si fuese ayer. A partir de ese momento me empecé a aferrar a Dios, a creer en él y mi carrera comenzó a crecer.Volví a atajar, conseguí muchos títulos y hoy en día sigo aferrado a Dios", aseguró.

Después de dejar a la vista ese lado de su vida personal, Armani contó cuál fue la tapada "más destacada" que tuvo en los últimos tiempos. 

"Me gustó mucho una atajada que le hice a Zaracho en ese partido. Pateó de volea desde afuera del área en el primer tiempo, volé contra el palo derecho y la saqué. Ese fue mi mejor partido", tiró.

 

Fuente: olé.com