Tras su salida de Argentinos Juniors, Leonardo Pisculichi dio una entrevista a Clarín donde rompió el silencio y contó su presente: Firmó en la tercera división de España para Burgos y habló sobre su salida del club de Nuñez.

-Caselli te llamó para jugar en Burgos, ¿nunca dudaste de competir en la Segunda B de España?

-Obviamente, en su momento dudé, pero conocía a Antonio de River y me prometieron el proyecto que alguna vez quise para Argentinos y no lo pudieron sostener. Hoy trato de confiar en algo nuevo, lindo para mi familia, una mejor calidad de vida. Es verdad que se trata de una Segunda B, pero se juega contra el Castilla, el Real Madrid B. Pero la gente que está atrás es muy seria y el deseo de ascender, muy grande. Antonio me dijo que quería que aporte mi calidad como jugador y mi experiencia para ayudar a los más jóvenes. Más allá de que yo voy a tener que adaptarme a los jugadores que están en el club, quiero sumar con mi trayectoria.

-Hace un tiempo dijiste que te habías arrepentido de irte tan pronto de River, ¿te pusiste a reflexionar por qué tomaste esa decisión?

-Lo analicé varias veces. Digo que me equivoqué porque nunca me dijeron que tenía que irme de River. Fue una decisión personal porque en el último tiempo no tenía la continuidad que uno pretendía, pero a la vez seguía estando, porque me tocaba alternar. Y eso no lo entendí yo. Ese es un error mío, no de los demás. No me tendría que haber ido de un club tan grande como River.

-¿Cuándo tomaste dimensión de la magnitud de River?

-Cuando dejé River y me fui a jugar a Brasil, extrañé todo. El cariño de la gente, jugar por todo, un equipo que siempre es protagonista, que juega Copas, cuando dejás River te hacen falta las exigencias. Yo en Argentinos encontré un club grande, que forma jugadores, me sentí muy cómodo. Pero en mi carrera a nivel logros, lo mejor que me pasó fue River. Conseguí cosas importantes, era un cambio muy grande jugar con esta camiseta, cumplí mis expectativas.

Quedaste grabado a fuego en el corazón de los hinchas por el gol en la semifinal de la Sudamericana 2014. ¿Cuántas veces por día te lo recuerdan?

-Je, casi siempre me lo recuerdan. Esos goles son difíciles de olvidar. Más que nada, por el momento y la instancia. Era una semifinal de Copa. Me tocó mí hacerlo y quedó en la historia.

-¿Imaginabas que ese gol iba a ser el preludio de una increíble racha en el Superclásico y que unos años después derivaría el histórico triunfo en la final de la Libertadores?

-Sin dudas, y esto lo puedo afirmar. Más allá de que nosotros no éramos un plantel que hiciera declaraciones fuertes, teníamos plena confianza de que esos partidos los íbamos a sacar adelante. ¿Viste cuando te sentís que vas a ganar todo? Nosotros no decíamos nada para afuera, pero por dentro estábamos seguros de que le íbamos a ganar a Boca.

-¿Y fue un quiebre en tu carrera ese gol?

-Sin dudas. A partir de ahí, más allá de haber hecho otros goles, el reconocimiento fue especial. También, pude hacer un gol en la final con Nacional. Me pasaron cosas muy fuertes. Una vez me mandó un hincha un mensaje con una foto. Se había tatuado el cuádriceps con el gol y la frase: "¡Qué viva el fútbol, Pisculichi!". Disfruté mucho del momento que me tocó.

 

 

Fuente: Clarín