Pocas veces se lo vio de esta manera. Es más, creemos que nunca ha sido captado por las cámaras de este modo. Marcelo Gallardo enloqueció al llegar al vestuario visitante de La Bombonera y así lo demostró.

Gritando efusivamente y metiendo puñitos de triunfo, el técnico del Más Grande se enloqueció y festejó como un nene la clasificación a la final. Esta fue su quinta eliminación directa ante el eterno rival, por lo que sin dudas se ha generado un karma en la vereda de enfrente al momento de toparse con Napoleón.

¿Y por qué el Muñeco se mostró así, si prácticamente ahora es moneda corriente eliminar a Boca? Claro, se avanzó a la instancia decisiva de la Libertadores ante ellos. En su cancha y tras un partido muy difícil. El grito de Gallardo es el de todos nosotros. Y su felicidad también.

 

Fuente: La Página Millonaria