Tal como anunció el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la jornada de este sábado comenzó con una fuerte tormenta en la Ciudad de Buenos Aires y según el alerta del organismo, hay posibilidad de caída de granizo.

La fuerte cantidad de agua que cayó sobre la ciudad puso en estado de alerta la superfinal de la Copa Libertadores que disputarán, desde las 17, Boca y River en la Bombonera.

Las fuertes precipitaciones comenzaron a hacer mella dentro del campo de juego del Alberto J. Armando, formándose grandes espejos de agua; especialmente sobre uno de los costados del campo de juego.

Así lucía la Bombonera a las 10.30 de la mañana

"Sin presumir, está todo bien. No hay que preocuparse. En el primer chaparrón drenó bien. El campo está muy bien", sostuvo Fernando Jáuregui, intendente de la Bombonera, en diálogo con Fox Sports. El dirigente xeneize, aunque afirmó que "va a estar pesado" el campo de juego, recalcó que "va a estar bien" y que "no se suspende nada".

Infobae confirmó con un representante de la Conmebol que en estos momentos se encuentran deliberando los pasos a seguir, cuando faltan pocas horas para que se dispute la final de la Copa Libertadores entre Boca y River. La decisión será anunciada públicamente después del mediodía.

La misma fuente le aseguró a este medio que aguardarán un tiempo prudencial, a la espera de que mejoren las condiciones meteorológicas. De todos modos, la intención de los organizadores es que el partido se juegue.

Fred Nantes, director de competiciones de Conmebol, se mostró optimista y dio tranquilidad en Fox Sports. "No hay decisión distinta a la planeada desde un inicio. Estamos haciendo inspecciones, pero el partido no está suspendido. Se juega", sentenció.

Vale recordar que la vuelta recién se disputará el sábado 24 de noviembre, desde las 17, en el Monumental.

Fuente: Infobae